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El taller de bienestar emocional de Cruz Roja en Mira consolida su impacto positivo tras un año

Un año después de su puesta en marcha, el taller de bienestar emocional de Cruz Roja en Mira se afianza como un espacio de referencia para la recuperación y la vida social de las personas mayores tras la DANA.

El pasado 29 de abril se cumplió un año del inicio del taller de bienestar emocional que Cruz Roja puso en marcha en Mira para atender a personas mayores afectadas por la DANA del 30 de octubre de 2024. Doce meses después, la organización hace balance de esta intervención, que se ha consolidado como un espacio estable de apoyo, socialización y recuperación emocional en el municipio.

El taller surgió en los meses posteriores al temporal de lluvias provocado por la DANA, que, además de importantes daños materiales, dejó un impacto relevante en la población, especialmente entre las personas mayores. María Escribano, técnica de Cruz Roja en Mira y responsable de la actividad, explica: “La DANA dejó heridas muy visibles, pero también otras invisibles, ligadas al miedo, la tristeza y la incertidumbre. Detectamos que necesitaban algo más que ayuda material: un espacio seguro donde poder hablar, sentirse escuchadas y acompañadas”.

La iniciativa comenzó con un grupo reducido, aunque en pocas semanas la participación se duplicó, impulsada por el boca a boca entre las propias personas usuarias. Un año después, el taller se ha consolidado y forma parte de la rutina semanal de una veintena de participantes.

Actualmente, se desarrolla en dos sesiones: una centrada en memoria y estimulación cognitiva y otra en actividad física adaptada, con propuestas como gimnasia o zumba, con el objetivo de favorecer el equilibrio entre cuerpo y mente, generar momentos de disfrute y promover la socialización.

El balance realizado por Cruz Roja destaca la evolución del grupo. “Recuerdo muy bien la primera sesión: había mucho silencio, muchas lágrimas y mucha tristeza. Un año después, el ambiente es completamente distinto: ahora lo que predominan son las sonrisas y las carcajadas”, indica María Escribano.

Las propias participantes subrayan los beneficios del taller. Hortensia, de 80 años, señala: “He podido contactar con otras personas encantadoras. Me hace muy bien para activar la mente, para tener una ilusión, poder salir un rato y conectar con la gente. Todo para mí es positivo”.

Por su parte, Carmen Olmo, de 72 años, recuerda el impacto inicial: “Estábamos un poco apagadas porque vino la DANA y nos pilló. Ahora, estamos mucho mejor porque nos reunimos, el ejercicio que hacemos nos viene muy bien y también activamos la mente. Estamos con ganas de que llegue el martes y el miércoles para poder reuninos”.

Con motivo del aniversario, Cruz Roja organizó un encuentro con las personas mayores participantes en el que se les entregó un diploma con el mensaje: Hay caminos que empiezan con miedo y acaban llenos de vida, este es uno de ellos”, en referencia al proceso vivido.

Desde Cruz Roja se subraya que su intervención en situaciones de catástrofe va más allá de la respuesta inmediata a la emergencia, con actuaciones sostenidas en el tiempo para apoyar a las personas afectadas en su proceso de recuperación. En el caso de la DANA, la organización humanitaria ha puesto en marcha el Plan de Respuesta de Cruz Roja a los efectos de la DANA, con una duración prevista de tres años, y que contempla actuaciones tanto de atención urgente como de recuperación y refuerzo de la resiliencia de las comunidades afectadas. Cruz Roja ha estado presente desde el inicio, tras ser activada por las autoridades competentes, y mantiene su intervención para dar respuesta a las necesidades del proceso de recuperación.

Por último, el taller de bienestar emocional se desarrolla en colaboración con el Ayuntamiento de Mira y gracias a los fondos recaudados, en el marco de las acciones impulsadas para favorecer la recuperación social y emocional de la población afectada.