“Un goce inscrito”: el legado de Pablo Palazuelo se expone en Cuenca desde el 8 de mayo
La FAP presenta una cuidada selección de la obra madura del artista en la Capilla del Centro de Arte Contemporáneo
El Centro de Arte Contemporáneo de Cuenca (Fundación Antonio Pérez) acoge desde el 8 de mayo la exposición «Pablo Palazuelo. Un goce inscrito», una propuesta que permite adentrarse en el universo creativo de uno de los artistas fundamentales del arte español del siglo XX.
Comisariada por Alfonso de la Torre y organizada en colaboración con la Fundación Pablo Palazuelo, la muestra reúne una selección significativa de su producción madura, desplegada en un espacio tan simbólico como la Capilla del centro.
Un recorrido por la forma, el pensamiento y el signo
La exposición presenta un conjunto de trece obras —nueve pinturas de gran formato, tres esculturas y uno de sus últimos dibujos— que trazan un itinerario por la investigación formal que caracterizó la trayectoria de Pablo Palazuelo (1915-2007).
En estas piezas, desarrolladas principalmente a partir de los años ochenta, el artista indaga en las posibilidades de la línea, el plano y el signo, configurando un lenguaje plástico en el que confluyen rigor geométrico y dimensión espiritual.
Series como “Red”, “Circino” o “De Somnis” revelan esa tensión constante entre lo visible y lo oculto, entre la estructura matemática y la intuición poética, que atraviesa toda su obra.
Más allá de su dimensión estética, la obra de Palazuelo se construye como un espacio de pensamiento. En ella dialogan disciplinas como la filosofía, la poesía, la matemática o la alquimia, configurando una práctica artística en la que creación y reflexión resultan inseparables.
El propio título de la exposición remite a una idea del filósofo Jean-Luc Nancy, quien definía el arte como “un goce inscrito”, una experiencia que se despliega en el tiempo y que exige del espectador una mirada atenta y prolongada.
Un artista clave en la historia del arte contemporáneo
Formado en Arquitectura en Oxford, Palazuelo desarrolló buena parte de su carrera en París, vinculado al entorno de la Galerie Maeght, lo que le permitió integrarse en los círculos internacionales de la vanguardia.
Su relación con Cuenca se remonta a 1968, cuando visitó la ciudad invitado por Fernando Zóbel, en un momento clave para la configuración del panorama artístico contemporáneo en España.
A lo largo de su trayectoria recibió algunos de los principales reconocimientos, como el Premio Nacional de Artes Plásticas o el Premio Velázquez, y su obra forma parte de colecciones de instituciones como el Centre Pompidou, el Guggenheim o el Museo Reina Sofía.
Lejos de lo inmediato, «Un goce inscrito» propone una experiencia de contemplación que exige tiempo, atención y disposición. Una exposición que invita a adentrarse en la complejidad de un artista que entendía la pintura como un territorio de búsqueda, donde forma y pensamiento se entrelazan.
La muestra podrá visitarse hasta el 21 de septiembre de 2026 en la Capilla del Centro de Arte Contemporáneo de Cuenca.

Horario de visita:
Martes a sábado: 11:00 – 14:00 / 17:00 – 20:00
Domingos y festivos: 11:00 – 14:30
Lunes: cerrado
Centro de Arte Contemporáneo – Fundación Antonio Pérez (Cuenca)

