Diez yacimientos de arte rupestre visitables en Castilla-La Mancha, con dos joyas en Villar del Humo
Dos de ellos están en la Serranía de Cuenca, en Villar del Humo, y forman parte del Patrimonio Mundial de la Unesco; el resto se reparte entre Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Toledo
Castilla-La Mancha conserva más de 400 lugares documentados con arte rupestre, y una parte de ellos puede visitarse. El Portal de Cultura de la Junta de Comunidades ha reunido diez yacimientos visitables repartidos por las cinco provincias, una selección que sirve de guía para organizar una escapada de otoño entre pinturas prehistóricas y parajes naturales.
La provincia de Cuenca aporta dos de esos diez enclaves, ambos en Villar del Humo: el abrigo de Selva Pascuala y los abrigos de Peña del Escrito, en plena Sierra de las Cuerdas. Los dos están incluidos desde 1998 en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco dentro del bien «Arte rupestre del arco mediterráneo de la Península Ibérica».
Por «visitables» se entienden los yacimientos que están protegidos, señalizados y son accesibles, ya sea por libre o en horario limitado y con guía. Conviene informarse antes de salir, porque las condiciones cambian de un lugar a otro.
Tres estilos prehistóricos y uno de época histórica
Arte paleolítico. Es el más antiguo, con entre 37.000 y 12.000 años. Suele encontrarse en el interior de cuevas, combina dibujo, pintura y grabado, y representa sobre todo animales. En la región aparece en Guadalajara y Albacete.
Arte levantino. Pinturas naturalistas en abrigos y covachas poco profundas de media montaña, con animales y figuras humanas en escenas de caza, recolección, danza o guerra. Se desarrolla sobre todo durante el Neolítico y se concentra en Albacete, Cuenca y Guadalajara.
Arte esquemático. El más reciente: reduce las figuras a líneas básicas e incluye también grabados. Abarca desde el Neolítico final hasta comienzos de la Edad del Hierro y predomina en Albacete y Ciudad Real, a veces compartiendo abrigo con el levantino.
Arte rupestre de época histórica. Grabados e inscripciones posteriores a la Prehistoria, ligados a caminos, creencias y religiosidad popular, todavía poco estudiados. Se localizan sobre todo en Ciudad Real y Toledo.
En la provincia de Cuenca
1. Abrigo de Selva Pascuala (Villar del Humo)

Se encuentra en la Sierra de las Cuerdas, en la parte alta de la Rambla del Anear y junto a los Callejones de Potencio. Es un abrigo muy abierto con 84 figuras repartidas en dos paneles separados por unos cuatro metros. El mayor mezcla motivos levantinos y esquemáticos y tiene como protagonista su conocido bóvido central; el segundo reúne figuras naturalistas que no responden al estilo levantino.
2. Abrigos de Peña del Escrito (Villar del Humo)

A unos siete kilómetros de Villar del Humo, tres abrigos se suceden en las paredes de arenisca de una rambla de la Sierra de las Cuerdas. Suman 170 figuras, con ciervos, toros y cabras de estilo levantino, varias escenas y algunas figuras humanas. Las pinturas se descubrieron en 1918.
Más información sobre ambos en la ficha del arte rupestre de Villar del Humo.
En el resto de Castilla-La Mancha
3. Cueva de la Vieja (Alpera, Albacete)

Uno de los conjuntos más representativos del arte levantino, con más de cien figuras de hombres, mujeres y animales, a las que se suman barras y motivos geométricos de estilo esquemático. Descubierta en 1910, es Monumento Histórico-Artístico desde 1924 y Patrimonio Mundial desde 1998. Más información.
4. Cueva del Niño (Ayna, Albacete)

En el barranco del Infierno, un cañón excavado por el río Mundo, es uno de los pocos yacimientos con arte paleolítico de la Meseta. La cueva, de unos 60 metros de profundidad, guarda 22 figuras en dos salas —ciervos, cabras y caballos, además de signos—, y en la entrada hay un panel levantino con tres figuras humanas en actitud de caza. Más información.
5. Abrigo Grande (Minateda, Albacete)

Una cavidad de unos 20 metros de ancho que conserva más de 600 imágenes, casi todas levantinas: un gran toro, una hilera de caballos, arqueros en lo que parece una lucha, un rebaño de cabras en fila y una mujer que lleva de la mano a un niño. Está considerado uno de los yacimientos de arte rupestre más importantes de la península y forma parte del Parque Arqueológico del Tolmo de Minateda. Más información.
6. Solana de las Covachas (Nerpio, Albacete)

Nueve cavidades sobre un escarpe calizo en la cabecera del río Taibilla, con escenas de caza y de vida social. La más conocida es una danza en la que un personaje masculino preside a un grupo de mujeres con faldas largas. Se descubrió en 1954. Más información.
7. La Batanera (Fuencaliente, Ciudad Real)

Sobre un farallón de cuarcita junto a la Chorrera de los Batanes, entre Sierra Madrona y la Sierra de Hornilleros. Sus pinturas esquemáticas, agrupadas en tres conjuntos, muestran figuras humanas en forma de ancla, líneas onduladas y círculos. Se descubrieron en 1783 y, junto con Peña Escrita, son las primeras pinturas rupestres de las que se tiene constancia.
8. Peña Escrita (Fuencaliente, Ciudad Real)

En la ladera sur de la Sierra de Hornilleros, con amplias vistas, reúne 104 figuras esquemáticas en ocho paneles. Predomina la figura humana, a menudo en parejas de hombre y mujer, acompañada de animales, soles y motivos ramiformes. Como La Batanera, es Monumento Histórico-Artístico desde 1924. Más información sobre el arte rupestre de Fuencaliente.
9. Cueva de los Casares (Riba de Saelices, Guadalajara)

En la sierra del Ducado, dentro del Parque Natural del Alto Tajo, es conocida internacionalmente por sus grabados paleolíticos: sus paredes contienen casi 200 grabados y pinturas. Las excavaciones han documentado ocupación desde el Paleolítico medio hasta la Baja Edad Media. Descubierta en 1928, fue declarada Monumento Nacional en 1935. Más información.
10. Estación rupestre de Casa del Oro (Quero, Toledo)

El ejemplo de época histórica: decenas de petroglifos medievales sobre afloramientos rocosos junto al río Cigüela. Están muy erosionados y ha sido la digitalización en 3D la que ha permitido apreciar sus detalles. La mayoría parecen símbolos cristianos, sobre todo cruces de distintos tipos, con una función protectora. Más información.
Cómo visitar un yacimiento de arte rupestre
Son lugares frágiles, y cada vez reciben más visitantes. Estas son las pautas que recomienda el Portal de Cultura de Castilla-La Mancha:
Antes de ir. Comprobar si el yacimiento es visitable, en qué fechas y con qué dificultad de acceso; muchos están en cotos de caza, fincas privadas o parques naturales, y si se va en grupo hay que avisar a sus gestores. Siempre que se pueda, mejor con un guía, y con alguna imagen o dibujo de las pinturas para localizarlas.
Durante la visita. No mojar nunca las pinturas, no tocar la pared ni dibujar sobre la roca. Merece la pena observar también el abrigo y su entorno, que forman parte del conjunto, y no dejar ningún residuo.
Después. Avisar a las autoridades (Seprona, delegación de Cultura, museo o ayuntamiento) si se ven daños, basura o vandalismo, y ser prudente al difundir en redes la ubicación de estaciones que no están acondicionadas para la visita.
Fuente e imágenes: Portal de Cultura de Castilla-La Mancha (Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha).

