El cielo de enero ofrece a Júpiter en oposición y la lluvia de estrellas Cuadrántidas
El cielo de enero destaca por Júpiter visible toda la noche y la lluvia de meteoros Cuadrántidas, aunque con luna llena.
El mes de enero llega con varios fenómenos astronómicos de interés para los aficionados a la observación del cielo, según la información facilitada por el Área de Astronomía del Museo de las Ciencias de Castilla-La Mancha. Aunque algunos planetas no serán visibles, otros alcanzan este mes condiciones óptimas de observación.
Mercurio no podrá observarse durante enero, ya que pasa por su conjunción superior el día 21, situándose detrás del Sol.
Venus, por su parte, reaparece tímidamente a finales de mes como lucero vespertino, visible a muy baja altura sobre el horizonte oeste-suroeste poco después de la puesta del Sol, en la constelación de Capricornio, con una magnitud muy destacada de –3,9.
Marte tampoco será observable este mes, al producirse su conjunción con el Sol el día 9. En cambio, Júpiter se convierte en el gran protagonista del cielo invernal, ya que alcanza su oposición, lo que permite observarlo durante toda la noche. El planeta gigante brilla con su máximo esplendor del año, alcanzando una magnitud de –2,7, y culmina a gran altura sobre el sur alrededor de la medianoche, en la constelación de Géminis.
Saturno permanece visible al anochecer y durante las primeras horas de la noche. A comienzos de enero se oculta aproximadamente una hora antes de la medianoche, mientras que a finales de mes solo puede observarse durante un par de horas tras el anochecer, desplazándose entre las constelaciones de Acuario y Piscis.
Durante el primer tercio de enero se produce la lluvia de meteoros de las Cuadrántidas, una de las más activas del año. Su nombre procede de la antigua constelación Quadrans Muralis, hoy desaparecida, situada en la zona norte de la constelación del Boyero.
El radiante de las Cuadrántidas se mantiene bajo sobre el horizonte norte durante la primera mitad de la noche, elevándose hacia el nordeste de madrugada. Una de sus características es que la mayor actividad se concentra en pocas horas, y este año se prevé que el máximo tenga lugar en la noche del sábado 3 al domingo 4 de enero. No obstante, la observación se verá seriamente dificultada por la presencia de la Luna llena, que reducirá considerablemente la visibilidad de los meteoros.
Enero incluye además varios hitos lunares y astronómicos destacados, como la Luna llena del 3 de enero, el cuarto menguante el día 10, la Luna nueva el 18 y el cuarto creciente el 26. Asimismo, el 3 de enero, la Tierra pasa por el perihelio, el punto de su órbita más cercano al Sol, momento en el que nuestro astro presenta su mayor diámetro aparente del año.
Una completa guía para seguir el cielo invernal y disfrutar de la observación astronómica durante las largas noches de enero.


