Adiós a Gustavo Torner, el artista que hizo de Cuenca un faro universal del arte abstracto
Muere a los 100 años Gustavo Torner, maestro de la abstracción y fundador del Museo de Arte Abstracto Español junto a Fernando Zóbel. Su legado marcará para siempre a Cuenca
El arte español pierde a uno de sus maestros más insignes. El conquense Gustavo Torner de la Fuente falleció este sábado en su domicilio de Cuenca a los 100 años, dejando tras de sí un legado que trasciende generaciones y fronteras. Creador incansable, polifacético y visionario, su nombre quedará ligado para siempre al Museo de Arte Abstracto Español y al movimiento cultural que situó a Cuenca en el mapa internacional de la modernidad.
La capilla ardiente ha sido instalada en el tanatorio Alborada de la capital conquense.
Nacido en Cuenca en 1925, Torner inició su trayectoria académica en el ámbito de la ingeniería forestal, donde pronto despuntó por su talento para el dibujo científico. Sin embargo, su verdadera vocación fue el arte, disciplina a la que dedicó una existencia de más de ocho décadas de incesante exploración.
Su carrera alcanzó una proyección decisiva en los años sesenta, cuando expuso en la VI Bienal de Venecia y la Tate Gallery de Londres adquirió una de sus obras. En ese mismo periodo conoció a Fernando Zóbel, con quien compartiría no solo amistad, sino también el impulso fundacional del Museo de Arte Abstracto Español, inaugurado en 1966 en las Casas Colgadas. Aquel gesto visionario convirtió a Cuenca en un símbolo de vanguardia artística internacional.
Pintor, escultor, grabador, diseñador, escenógrafo y museógrafo: Gustavo Torner encarnó el ideal del artista total. Compaginó su producción plástica con grandes proyectos públicos y privados: desde la emblemática Plaza de los Cubos en Madrid hasta las vidrieras de la Catedral de Cuenca o el diseño de museos y exposiciones que marcaron época.
Durante más de tres décadas fue asesor artístico de la Fundación Juan March, responsable de exposiciones decisivas que introdujeron en España la obra de artistas como Francis Bacon, Mark Rothko o Andy Warhol. También colaboró con el Museo del Prado en la renovación de salas y en la redefinición de su discurso expositivo.
En 1991, el Museo Reina Sofía le dedicó una gran retrospectiva, y en 2003 acogió más de seiscientas de sus piezas, consolidando su prestigio como uno de los pilares del arte contemporáneo español.
En 2005, la antigua iglesia de San Pablo de Cuenca se convirtió en el Espacio Torner, museo monográfico donde su obra dialoga con la luz y la arquitectura histórica. Este espacio resume la esencia de su pensamiento: la convicción de que el arte debe ser experiencia viva, encuentro entre tradición y modernidad.
Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Medalla de Oro a las Bellas Artes, Torner celebró hace apenas dos meses su centenario, homenajeado por instituciones, museos y fundaciones que reconocieron en él a un maestro de la abstracción y arquitecto cultural de nuestro tiempo.
Su funeral tendrá lugar en la Catedral de Cuenca, ciudad que vio nacer su talento y que hoy lo despide como a uno de sus hijos más universales. Con su marcha, concluye una vida, pero su obra permanece como testimonio de un creador irrepetible, capaz de transformar la mirada y de elevar a Cuenca a la categoría de mito artístico.

Desde la redacción de Ociocuenca.es expresamos nuestro más profundo pesar por el fallecimiento de Gustavo Torner de la Fuente, maestro de la abstracción y figura esencial del arte español del siglo XX.
Su legado artístico, humano y cultural ha situado a Cuenca en el mapa universal de la modernidad, y su nombre quedará ligado para siempre al Museo de Arte Abstracto Español, al Espacio Torner y a una obra que trasciende el tiempo.
Nos unimos al dolor de su familia, amigos y de toda la comunidad artística que hoy despide a uno de los grandes creadores de nuestra tierra.
Descanse en paz.

