«Veinte abriles. Relatos de una vida cotidiana» y «La memoria de la piel», de Gabriel M. Martínez en la Sala ACUA de Cuenca

El próximo 28 de abril a las 18:00 horas en Sala ACUA de Cuenca, se realizará la presentación de «Veinte abriles. Relatos de una vida cotidiana» y «La memoria de la piel», de Gabriel M. Martínez.

«La memoria de la piel».

Para mí, la vida no es más que la efímera e intensa sucesión de momentos y experiencias, que encierran miles de sensaciones y que a la vez nos revelan distintos estadios de nuestro propio ser, con el fin de descubrir hasta donde somos capaces de llegar y siendo consciente de ello, poder superarnos.

En dicha sucesión, tenemos que saber guardar un armónico equilibrio entre lo que uno puede considerar que es lo bueno y que es lo malo, lo que está bien y lo que está mal, lo que nos lleva a la alegría y lo que nos supone la tristeza, y lo mayormente importante, conocer el punto exacto donde reside la felicidad personal y distinguir donde ese mismo punto puede comenzar a jugar en nuestra contra.

Como antes he dicho, todos somos personas. Personas de carne y hueso, que lloramos, que reímos, que pensamos, que coexistimos, que vivimos y que sentimos en mayor o menos medida, pero sentimos, que es de lo poco que nos hace semejantes.

Estamos constituidos en nuestra práctica totalidad por una amalgama de sentimientos que, en la mayoría de casos, nos lleva la vida entera poder clarificar para así poder encontrarnos con nosotros mismos y también con nuestras inquietudes. Somos la experiencia del tiempo que se ha ido quedando en los huesos, la emoción de los recuerdos del pasado que nos asaltan en las noches de insomnio y los frutos del sufrimiento interno que nos florecen por toda la piel.

Y a la piel van a parar los años, la frustración, el amor, el desamor, los viajes, la monotonía, las discusiones, las conversaciones, las esperanzas, la desesperación y los pocos sueños que todavía nos quedan por cumplir. Todo esto con la morfología de unas cicatrices que son visibles más allá de la memoria por lo que acaban residiendo en nuestra piel.

«Veinte abriles: relatos de una vida cotidiana».

20 abriles no es ni de lejos un buen libro. De hecho, no contiene ningún poema que se acerque a esa perfección formal y estética a la que nos tiene acostumbrados la literatura. Solo son un puñado de versos que intentan explicar el trasfondo que puede tener una calle vacía, una ciudad que acabas de conocer o el cigarro que se consume en el fondo del cenicero. Y luego también hablan un poco de la gente, del amor, de la soledad y de los miedos -en resumen, de todo aquello que te puede producir rechazo-.

Fuente y más información en blog.uclm.es/cic

Sala ACUA. Calle Colmillo s/n. Cuenca

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