LAS ESCUELAS DEL SIGLO XIX EN LA PROVINCIA DE CUENCA

Con motivo de la celebración del Día de la Enseñanza, queremos dar a conocer ciertos aspectos de las Escuelas de Instrucción Primaria y de las dificultades que tuvieron que superar maestros y maestras en la enseñanza de nuestros pueblos.

Además, hemos querido acompañar estas líneas con imágenes de fotografías, ya del siglo XX, que nos permiten poner imágenes a aquellas escuelas.

En los Archivos Históricos se conserva abundante documentación que nos ofrece la posibilidad de conocer mejor la evolución de las escuelas, qué maestros y maestras hubo y las dificultades para cobrar sus sueldos, dónde vivían, cómo eran los edificios destinados a escuelas de niños y niñas, entre otros asuntos relativos a la enseñanza primaria.

La formación académica mínima exigible a los docentes se afianzó a principios del siglo XIX, cuando se estableció que los maestros de primeras letras debían tener licencia para establecerse en una ciudad y enseñar, pero antes tenían que ser examinados por la Junta de Exámenes, que se creó por Real Orden de 11 de febrero del año 1804, estando encargada de conceder autorización para establecer escuela, previa realización de las correspondientes pruebas y superación de las mismas por los maestros aspirantes a ejercer el oficio.

Foto de la escuela y el maestro de Valera de Abajo (Cuenca). Fondo - Los legados de la tierra.jpg
Foto de la escuela y el maestro de Valera de Abajo (Cuenca). Fondo – Los legados de la tierra

Los ayuntamientos tenían la obligación de facilitar casa de escuela y sueldos, aunque esto se tornó en un asunto muy complicado de resolver, puesto que las circunstancias políticas del siglo XIX generaron serias dificultades económicas en toda la sociedad, y los concejos no podían afrontar los gastos que generaban los edificios destinados a escuelas ni los pagos, en tiempo y forma, a los maestros y maestras.

Además, según el Real decreto de 23 de septiembre de 1847, los pueblos debían informar sobre las rentas de las fundaciones, obras pías o recursos destinados a la instrucción en cada pueblo.

Escuela de niñas y su maestra, en Torrubia del Campo (Cuenca) Fondo - Los legados de la tierra.jpg
Escuela de niñas y su maestra, en Torrubia del Campo (Cuenca) Fondo – Los legados de la tierra

También era fundamental lo reservado en los presupuestos municipales: Con qué arbitrios se cubre el presupuesto municipal, si en él puede consignarse la expresada dotación, y si atendido el estado de riqueza aumentarse esta, a fin de proporcionar un maestro que dé a la enseñanza la mayor extensión.

Si la escuela tiene edificio propioqué cantidad se necesita para su reparación anual y compra de enseres, y si no le tiene, qué arbitrios pueden adoptarse para su adquisición.

Por último, se pedía que cada alcalde manifestase cuanto crea necesario para mejorar la instrucción en ese pueblo, lo que verificará en el término de 10 días, bajo la más inmediata responsabilidad.

Además, el 30 de noviembre se solicitó más información del estado de los recursos que debían emplearse en las escuelas:

Para llevar a efecto con toda brevedad lo dispuesto en el decreto de 23 de septiembre último, sobre la dotación de los magisterios de instrucción primaria, número de escuelas y sus diferentes clases, esta Comisión ha acordado que en el término de 10 días remitan ustedes un informe circunstanciado de los particulares siguientes:

Si atendido el número de vecinos y riqueza de ese pueblo puede sostener por sí solo una escuela elemental completa.

El sueldo de los maestros era fundamental para garantizar la continuidad de la enseñanza, de modo que se interesa la respuesta a la cuestión de cuál era la consignación presupuestaria:

Qué dotación puede señalarse al maestro que se aproxime al mínimo de 2 mil reales, caso de que no pueda ascender a esa cantidad y cuál es la que disfruta en la actualidad. Sobre qué arbitrios ha de gravar la indicada dotación y si esta puede consignarse en el presupuesto municipal.

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2.000 reales de sueldo para el maestro y 450 reales para reparaciones en la escuela. Archivo Histórico Provincial de Cuenca 


Los espacios destinados a escuelas, en muchos casos, eran bastante inapropiados. De ahí que se solicite esta información:

Si hay edificio cómodo para la escuela provisto de todos los enseres necesarios a la enseñanza o el medio de que pudiera adquirirse.

Además, ya se planteó entonces la posibilidad de la enseñanza de distrito, como los actuales Colegios Rurales Agrupados: 

Caso de no tener recursos para plantear dicha escuela, a qué pueblo o pueblos inmediatos pudiera reunirse para la formación de un distrito, que entre sí contribuyan a su establecimiento en el punto más céntrico o de más fácil asistencia de los niños.

Qué cantidad sería necesaria para la adquisición de un edificio o nueva construcción donde se estableciera la escuela.

Si en ese pueblo hubiese obras pías o fundaciones destinadas a la instrucción, se remitirá un testimonio de ellas para tener un conocimiento exacto de su capital y renta.

Lógicamente, la Comisión confiaba que las órdenes y cuestionarios enviados a los ayuntamientos se cumpliesen:

Esta comisión espera de ese ayuntamiento despliegue todo su celo en bien de la instrucción que tantos beneficios pueda reportar a toda la provincia.

Sin embargo, los aprietos económicos por los que pasaban casi todos los pueblos para fijar un lugar adecuado destinado a escuela de primeras letras permitían pronosticar, con acierto, que las bondades de este Real decreto de 1847 se quedarían en bienhechoras intenciones, que, si se hubiesen podido cumplir, el panorama educativo habría sido bien distinto.

Autorización para abrir la escuela
Autorización para abrir la escuela. Archivo Histórico Provincial de Cuenca 

Un caso bastante significativo, por lo denigrante, fue el ocurrido en Saceda Trasierra, donde la comisión superior pide que el ayuntamiento facilite una casa para la enseñanza primaria, pues que en la actualidad está situada la escuela en una cuadra, escribiendo los niños en los pesebres.

La sección estima que se dé orden terminante al ayuntamiento de Saceda para que, en un breve plazo, haya cubierto esta necesidad, puesto que en los presupuestos municipales se aprueban las sumas invertidas en tal objeto.

Sobre esto se tuvo que insistir varias veces puesto que, siguiéndose el caso, se comprobaba que no se terminaba de solucionar:

Prevengo a esa corporación que en un breve plazo habilite un local decente para la enseñanza.

A pesar de esta situación, la realidad de poder disponer de un espacio adecuado, siquiera fuese mínimo, parecía imposible. Y es que, en no pocas ocasiones, las únicas casas que había en los pueblos eran las ocupadas por las familias, y luego estaban los lugares destinados a los animales. La economía rural no podía permitirse disponer de recursos exclusivos, ni para adecuar un edificio, ni mucho menos para construirlo.

Alumno de la Escuela de Mota del Cuervo (Cuenca). Fondo - Los legados de la tierra.jpg
Alumno de la Escuela de Mota del Cuervo (Cuenca). Fondo – Los legados de la tierra.

Como no se solucionaba la ubicación de la escuela de Saceda Trasierra en un lugar apropiado, el 29 de septiembre de 1848 se acusó a la corporación municipal de desprecio a los requerimientos enviados:

A pesar de las órdenes que tiene comunicadas esta Comisión al ayuntamiento de Saceda Trasierra para que provea de local en que se establezca la escuela, con todos los enseres necesarios, son miradas con indiferencia y hasta con desprecio, mediante a que según manifestación del maestro se halla aquella situada en una cuadra, y colocada una tabla encima de los pesebres para que escriban los niños, sin ninguna ventilación, por no tener más luz que la que se comunica por la puerta que a la misma da entrada.

El estado de esta escuela no puede mirarse ya con indiferencia y mucho más en un pueblo de 110 vecinos, por lo que esta comisión se ve en la necesidad de molestar la atención de vuestra señoría, a fin de que adopte la providencia que crea conveniente para que en un breve término se facilite otro local, surtido de todo el menaje que está mandado por reglamento, imponiendo al ayuntamiento la responsabilidad que vuestra señoría juzgue oportuna. 

Se suponía desde la Comisión que el número elevado de vecinos daría lugar a que entre todos reuniesen la cuantía económica suficiente para solventar aquellas dificultades, pero la pobreza en los pueblos era acuciante en unos años marcados y precedidos de guerras que esquilmaban los recursos disponibles.

En otras ocasiones, los ayuntamientos debían casi suplicar a Hacienda que no vendiese en subasta el edificio donde se encontraba la escuela. Por un lado, el Estado necesitaba recursos y pretendía obtenerlos con la venta de edificios públicos; y por otro, coincidía que esos espacios daban cobijo al maestro o maestra y al alumnado.

Este fue el caso de Pozoamargo, donde en el año 1844, el ayuntamiento tuvo que solicitar al Intendente de Rentas nacionales de Cuenca que no se subastase el edificio donde estaba la escuela:

La corporación que tengo el honor de presidir ha visto, con sentimiento, la tasación y justiprecio de la casa y hermita de la obra pía de los Sagrados Corazones de Jesús y María, para su subasta, sita en esta población, mediante a que en el año 1840 hizo su ayuntamiento exposición para que el local de dicha hermita se cediese para celebrar sus sesiones y para tener local para los niños de la Escuela, mediante a no haver en esta villa otra disposición de ninguna clase, siendo así que desde aquella época se halla ocupada dicha habitación de Sala Capitular y Escuela para los niños.

Y, si se verificase su venta, queda este ayuntamiento sin local para acordar y los niños sin tener abitación para la Escuela.

Además, la corporación municipal es consciente del nivel de analfabetismo de los vecinos y lo necesaria que es la enseñanza de lo más básico:
 

Se podría decir que en un pueblo que consta de 200 vecinos, no hay de treinta años hasta su última edad veinte personas que puedan poner su firma…

El 6 de mayo de 1841, el ayuntamiento de Uclés solicitó al Gobierno, a través de la Diputación provincial de Cuenca, se le conceda la suntuosa Casa Conventual de Santiaguistas, sita en dicha villa, para Colegio militar, y la pequeña ermita contigua a dicha casa, titulada de Sanctorum, para Escuela.

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Escuelas en Uclés (Cuenca) – Archivo Histórico Provincial de Cuenca 

Las iniciativas privadas también tuvieron su protagonismo. Es el caso de Portalrubio de Guadamejud y Valdemoro, en el año 1804, donde el sacerdote Juan de Orenes estableció en su testamento la fundación de Escuela de Primeras Letras en esos pueblos.

En las condiciones de la fundación se habla de la dotación de la escuela, las cualidades que deberán tener los maestros, el método que seguirían en la enseñanza y el examen que han de sufrir, que será ante el director, secretario, socios protectores de las escuelas gratuitas de la Real Sociedad de Cuenca.

Para comprobar la capacidad de los niños harán muestras de diferentes tamaños de letras, extenderá cuentas de las 5 reglas y dará también razón de la ortografía castellana. Será obligado enseñar los elementos de la gramática castellana, urbanidad, industria, atemperándose a las edades de los niños.

Deberán cumplir todos los días en la escuela 6 horas, indispensablemente 3 por la mañana y 3 por la tarde, desde primero de octubre hasta fin de abril, se entrará a las 9 de la mañana hasta las 12, y por la tarde, desde las 2 hasta las 5, y desde el 1 de mayo hasta fin de septiembre, por la mañana, desde las 8 hasta las 11, y por la tarde, desde las 3 hasta las 6.

No habrá otros asuetos ni fiestas que las que se celebran por la iglesia y quando no hubiese alguna festividad en la semana, lo podría ser la tarde del jueves, y se prohíbe que los maestros ni otro alguno les pueda dispensar estas gracias.

Además, se determinó que los docentes debían tener el título de maestros de primeras letras para ejercer.Como ya se ha indicado, un aspecto más fatigoso, sin duda, fue el de la tardanza y dificultades en los pagos a maestros y maestras.

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Oficio de remisión de título de maestra. Archivo Histórico Provincial de Cuenca 

En el año 1848, se manifestó lo siguiente:

Sobre los inconvenientes ocurridos en los pagos a los maestros de Instrucción primaria por los pueblos por falta de fondos, por el corto vecindario algunos no pueden atender, con la mayor puntualidad, el pago de los maestros, no debe serlo en los que por reglamento y Reales Órdenes están obligados a sostener una escuela elemental completa, pues si las cortas dotaciones de que disfrutan no se les satisface con toda puntualidad, no podrán cumplirse los deseos del gobierno en perfeccionar la Instrucción primaria, si a los profesores no se les atiende con la retribución única que han de percibir para su subsistencia.

Se solicitó, reiteradamente, puntualidad en los pagos por parte de los alcaldes. En muchos lugares, se debía pagar una mitad por san Miguel de septiembre y la otra mitad a fin de año; de no hacerlo así, se multaba a los alcaldes. En otros lugares, los salarios se libraban por trimestres.

En Carrascosa del Campo se incoó un expediente sobre la multa de 200 reales por no remitir el recibo relativo al pago del tercer trimestre. La dotación del maestro era de 1600 reales al año y finalizado el primer trimestre sólo le habían pagado 730 en lugar de los 1200 que por esas fechas le correspondían.

En Alarcón, como consecuencia de los trastornos ocasionados por la Guerra carlista, quien tenía que hacer el pago, se olvidó, porque tuvo que atender otras urgencias, sin duda, vitales para la población:

Por un olvido involuntario a que lo redujo las disposiciones que tuvo que adoptar, cuando la alarma que ocasionó por algunos días la aproximación de las partidas facciosas que osaron entrar en varios pueblos inmediatos, y en una aldea de esta villa, en términos que el Juez de Primera Instancia de la Motilla se trasladó con el Juzgado y presos a esta villa murada para evitar un golpe de mano. Y el exponente tuvo que disponer locales, reparar murallas y puertas, todo con la prontitud de tan apremiante necesidad, y de ello se dirigió el oportuno parte al señor Jefe Interino durante la ausencia de vuestra señoría, y de cuyos hechos además podrá informar en caso necesario el mismo señor Juez de Primera Instancia, que es desde este Partido ha sido ascendido por Su Majestad al de esa capital donde hoy se encuentra.

Por tal suceso y embebido en atender a proporcionar cuantos medios había en esta villa, a fin de defenderla de cualquier intentona de los enemigos, hubo el exponente de padecer el olvido del envío del recibo que hace ahora…

Espera la bondad que sabe tolerar las faltas en que suelen incurrir los alcaldes cuando se penetra de que no obran maliciosamente ni con ánimo de desobedecer sus órdenes.

En el año 1836, en Villarejo de Fuentes, lugar en el que hubo Colegio de la Compañía de Jesús, uno de los presbíteros exclaustrados, José María Grande, que seguía impartiendo Cátedra de Primeras letras y Latinidad, pidió a la Intendencia que se le abonase la deuda de su salario:

En solicitud del pago que mensualmente le corresponden de los 200 ducados anuales asignados a las Cátedras de Primeras Letras y Latinidad de dicha villa, de las que es maestro desde primero de agosto último, según testimonio que ha presentado y cuya cantidad gravita sobre las Temporalidades de ex Jesuitas.

A lo que la administración de Hacienda accedió: Oído el parecer de las oficinas he tenido a bien decretar con fecha de hoy, se pague puntual y religiosamente, por su subalterno en San Clemente, a prorrata, lo que desde la fecha de su nombramiento tenga devengado continuando, en lo sucesivo, del mismo modo… Sin embargo, una cosa era que se comunicase por escrito y otra muy distinta que se hiciera efectivo.

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Alumna de la Escuela de Mota del Cuervo (Cuenca). Fondo – Los legados de la tierra

En lo relativo a la enseñanza concreta a impartir en la Escuelas públicas, el 13 de noviembre de 1848 se publicó una Real Orden, que atendía a reconvenir la uniformidad en la enseñanza del idioma:

Enterada la Reina de que no en todas las escuelas del Reino se observan las reglas de ortografía prescritas por la Real Academia española, y considerando las perjudiciales consecuencias que esta falta de conformidad llegaría a producir en el uso e inteligencia de nuestro idioma, se ha servido Su Majestad resolver que, cumpliéndose exactamente lo prevenido por Reales órdenes de 25 de abril y 1 de diciembre de 1844, sirva únicamente de  texto en todas las escuelas el Prontuario de la expresada Academia, y que las demás obras de esta clase comprendidas en el catálogo que se publicó en 30 de junio último sirvan sólo para ser consultadas por los maestros con el objeto de perfeccionar el método de enseñanza, pero no de variar el sistema de ortografía.

En cuanto a las asignaturas que se debían cursar, mencionamos la Real Orden de reforma del programa general de enseñanza de las escuelas normales de Instrucción primaria, de 24 de septiembre de 1853, en la que se estableció lo siguiente:

Habiendo acreditado la experiencia la necesidad de reformar el programa general de enseñanza de las escuelas normales de instrucción primaria, publicado en 18 de septiembre de 1850, la reina se ha servido resolver que desde el curso que empieza el 1 de octubre próximo se observe el adjunto:

Programa general de Enseñanza. Para las escuelas normales.

Las materias de enseñanza en las escuelas normales de ambas clases se distribuirán en la forma siguiente:

Primero y segundo curso: religión y moral, pedagogía, gramática de la lengua castellana, aritmética en toda su extensión, geometría y dibujo lineal, geografía e historia y conocimientos de agricultura.

Tercer curso

Nociones de retórica, poética y literatura española.
Algebra, física, química e historia natural.
Enseñanzas de lectura y escritura serán prácticas y diarias en todos los cursos.

Los testimonios documentales sobre las escuelas de siglos pasados son abundantes en el Archivo Histórico de Cuenca, así como en otros Archivos históricos, en los que han quedado reflejadas las continuas dificultades que debieron afrontar los maestros y maestras, los ayuntamientos y el alumnado, sujetos a unas condiciones educativas que muy poco a poco fueron mejorando.

Autora: Mª de la Almudena Serrano Mota. Directora del Archivo Histórico de Cuenca

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